martes, 18 de octubre de 2016

Cosas distintas

Como ya he comentado en alguna entrada, la cantidad de tiempo y de energía que se emplea en una clase relacionada con la gestión de los conflictos es tremenda. En muchos casos es, además, una labor complicada, ya que los alumnos se sienten arrastrados por sus emociones con mucha facilidad y las reflexiones posteriores a un conflicto bien podrían parecerse a un campo minado. Si yerras el enfoque todo salta por los aires.
Hablando hoy con dos alumnos que habían tenido un conflicto se evidenciaba una cuestión que se repite continuamente y que me parece significativa. Comparto con vosotros lo sucedido:

Jugando al fútbol, Andrés ha sufrido lo que consideraba una falta por parte de Iván. Cuando Andrés ha pedido la falta, Iván no la ha reconocido como tal así que ha continuado jugando. Andrés se ha enfadado con Iván por ignorar la falta y se ha encarado con él. Iván ha respondido que para él no era una falta y que no iba a parar el partido por eso. Andrés, impotente, le ha insultado. Iván le ha dado una patada. Ha terminado el patio y se han ido los dos (cada uno con su diferente momento emocional) a la fila. Han subido al aula y, al entrar, Andrés le ha dado un golpe a Iván.

A partir de este momento es donde entro yo en la historia. Iván ha pedido el turno de palabra para contarme que Andrés le había pegado. Le he preguntado qué pensaba al respecto y me ha dicho que no le había gustado que le pegase así que le he pedido a Iván que se girase para mirar a su compañero y le que expresase a él, que no le había gustado lo que había hecho y que le pedía que no volviese a hacer. Cuando ha ocurrido eso, Andrés le ha llamado mentiroso. Iván ha dicho que no había mentido. Andrés se ha enfadado y se ha puesto a llorar. Le he dicho que tenía la oportunidad de narrar lo que había sucedido desde su punto de vista y que no tenía que revivir el problema, solo contarlo.

En este momento Andrés ha contado que le había pegado porque Iván le había dado una patada. Iván ha contestado que lo ha hecho porque él le había insultado. Andrés ha dicho que ha sido porque no había pitado la falta e Iván insistía en que la falta la había pedido porque le daba la gana. Andrés ha contado que, jugando al fútbol, nunca le pitan las faltas, etc.

El punto es que, para ellos, lo importante era establecer que la agresión estaba justificada en algo que había hecho el otro. Sus agresiones son consecuencia. Ellos solo buscan mostrar, evidenciar que algo en el comportamiento del otro es la causa. Todo lo que hacen es reaccionar. Si logran dar con una causa lo suficientemente atrás en el tiempo, podrán justificar cualquier acción futura.

En ocasiones, cuando sigues la corriente a esta sucesión de catastróficas desdichas y llegas a un punto en el que alguno de los implicados no puede argumentar una conducta del compañero que le sirva, no es raro que tiren de argumentos como "el año pasado...", "ayer...", "Siempre me fastidia...", "nunca me dejan...", etc. Es la causa anterior inconcreta (CAI). Un argumento que hace que uno sea excluido de toda responsabilidad atribuyéndosela al otro por la ley de que toda acción tiene su reacción.

Cuando les escucho veo la pasión y el esfuerzo con que se dan a exponer por qué su conducta es siempre posterior a algo (Ley de justificación de la conducta-consecuencia) y cómo sienten que si dan con ese algo se transformarán mágicamente en víctimas inocentes.

Yo trato de mostrarles que no se trata de lo que el otro hace, sino de la decisión que cada uno ha tomado. Frente a una falta no pitada, puedo encararme con el compañero y recriminarle su actitud de malas formas o no hacerlo. Este margen de decisión es el que hace que todos seamos responsables de nuestros actos. Lo de menos es si, hablando con el compañero o con el profesor, va a conseguir lo que él quiere, o si lo que quiere es justo, sino de si es capaz de comprender que uno siempre es responsable cuando hay una alternativa y que, en la mayoría de los casos de conflicto, siempre la hay.

En mi centro solemos ofrecerles básicamente dos alternativas: expresar educadamente (esta es la clave) al compañero el origen de su malestar y esperar que el otro esté dispuesto a rectificar o cambiar su comportamiento o (si no funciona) comunicárselo al profesor para buscar su asesoramiento. Los alumnos muchas veces suelen obviar estas alternativas y dirigirse a ti como si lo único que pudiesen hacer es reaccionar, en lugar de decidir.

En el ejemplo de lo que ha sucedido hoy, la cuestión es que Andrés no ha puesto en juego ninguna de las dos alternativas más habituales. Ha tomado una mala decisión eligiendo el insulto en lugar de movilizar las otras opciones. Este era el motivo por el que, independientemente de las acciones de Iván, era responsable.

Iván, en cambio, ha sido responsable de responder a un insulto con una agresión en lugar de decirle a su compañero que no le parecía bien que le hablase así o de buscar a un profesor para acompañarles en la resolución del desacuerdo.

Que nosotros, como profesores, actuemos como jueces sentenciando quien comenzó todo, si es importante o no (para ellos siempre lo es) y quien ha de sufrir las consecuencias solo hace que aumentar el dramatismo y la intensidad con la que se entregan a su argumentación y rechazan la argumentación del otro (recordad que cada vez que uno explica, desmonta el esfuerzo del otro). Uno de los motivos por los que se interrumpen, se gritan y no se escuchan entre ellos.

Expresarles que la responsabilidad no es encontrar lo que ha hecho el otro que justifica lo que has hecho tú, sino entender que cada uno tiene la capacidad de tomar otras decisiones es lo que hace que, en ocasiones, resolver un problema pueda hacerse eterno. En realidad es por un motivo muy simple: niños y adultos, en esta situación, estamos operando con patrones de lógica diferentes. Ellos dirían que hablamos de cosas distintas.

sábado, 8 de octubre de 2016

Sistema de Registro de Comedor

Hoy quiero compartir con vosotros el sistema que uso en el aula para llevar el registro de los alumnos que se quedan a comedor. En mi colegio, cada día hay que contar a los alumnos que se quedan a comer y pasar ese registro de alguna manera a la responsable del centro para que de aviso a cocina.
A lo largo de los años hemos ido probando diferentes métodos y hemos ido valorando los pros y los contras:

  1. Durante un tiempo, los alumnos de 6º de Primaria eran los encargados de apuntar a los alumnos de comedor. Para hacerlo tenían unas hojas de registro en su aula. Cada día, a primera hora, dos alumnos tomaban la lista y pasaban por todas las clases para preguntar los alumnos que se quedaban a comer. Tomaban nota en las hojas de registro y, al acabar, dejaban las hojas en la puerta del despacho de la responsable. Inconvenientes: Muchas veces, los alumnos de 6º interrumpían la clase cuando el profesor estaba explicando algo, dando alguna instrucción o preguntando a los alumnos. Eran interrupciones que resultaban bastante molestas. Si, además, algún alumno se retrasaba y entraba después de que los alumnos de 6º hubiesen pasado a tomar nota, había que avisar con cierta prisa a la responsable del centro antes de que pasase la cantidad total de alumnos de comedor a cocina.
  2. Para mejorar este sistema decidimos retrasar la hora a la que se pasaba por las clases para dar el margen suficiente a los alumnos que pudiesen retrasarse. Dado que los alumnos de 6º no podían salir a realizar el registro a mitad de clase, se decidió que fuese la propia responsable del centro la que lo llevase a cabo. Redujimos bastante el numero de correcciones pero continuábamos con las interrupciones.
  3. El año pasado propuse poner un cartel en la puerta de cada clase. El cartel está realizado en una hoja tamaño DIN A3 plastificado en el que se escribe con rotulador de pizarra, que puede ser borrado después sin dejar marca. Cada día en dicho cartel se marca el día de la semana que corresponde y en el espacio grande el número de alumnos que se quedan a comer. Cuando esta relleno, la información queda expuesta en la puerta del aula, de forma que la encargada puede acceder a ella sin tener que interrumpir la clase. De esta manera solucionamos las interrupciones y mantenemos un número ínfimo de correcciones. ¿Que quedaba ahora por mejorar? La autonomía de los alumnos.


En todos los planteamientos anteriores, quien generaba el número de alumnos dentro de la clase es un tema aparte: El profesor pregunta a los alumnos, un alumno pregunta a los alumnos... hay variedad en las opciones disponibles.

Como trato de avanzar en la autogestión de los alumnos de sus tareas, cometidos o responsabilidades estuve dándole vueltas al tema y decidí poner en práctica una ida de Rick Morris ya expuesta aquí con anterioridad.

La configuración definitiva, tal y como está ahora en clase, es la siguiente:


A la izquierda, la hoja de registro que he presentado más arriba pegada en el lateral de un armario que hay en el pasillo. A la derecha el panel de asistencia al comedor, una placa metálica con 32 imanes. La placa esta sujeta colgando del borde de una de las librerías de clase y asegurada con cinta (el pequeño reborde metálico inferior es para que los imanes no se deslicen fuera de la placa).

El funcionamiento es el siguiente:
-Cada mañana, al atravesar la puerta, los alumnos que se quedan a comer desplazar uno de los imanes que están ordenados al espacio vacío que hay más abajo. Es un gesto instantáneo. Lo hacen sin detenerse siquiera.
-Comenzamos la clase con normalidad y damos tiempo a que algún alumno pueda llegar con retraso. Si lo hace, al entrar mueve su imán junto con el resto.
-Cuando comienza la parte de la clase en la que realizamos el trabajo individual (a la media hora aprox.) el alumno encargado de comedor se levanta del sitio, cuenta y coloca los imanes de nuevo en su sitio y rellena la hoja que está a su izquierda, anotando el día de la semana y el total de los que se quedan a comer. Esta hoja queda visible fuera del aula para que la encargada del centro tome nota de los datos sin interrumpir la clase.
-Al entrar por la tarde, el encargado borra la hoja de registro y la deja preparada para el día siguiente.

Los beneficios son numerosos:
-Son los propios alumnos los que gestionan su propia asistencia al comedor de forma rápida, cómoda, visual y divertida (les gusta mover el imán)
-Tenemos margen para incorporar posibles retrasos. (el que llegue tarde, si se queda a comer, tiene que desplazar el imán a la zona inferior igual que el resto)
-Un alumno es el que agrupa la información y "resetea" el sistema para el día siguiente, descargando al profesor de cuestiones menores. De esta forma podemos atender otros asuntos más urgentes y dedicar más tiempo a los alumnos.
-No más interrupciones en el aula. Rompen el ritmo de la clase, y ahora que estoy poniendo en práctica Whole Brain Teaching, me resultan más incomodas que nunca.

De momento funciona de maravilla. Cierto es que la configuración espacial del aula en la que estoy este año me lo ha puesto todo muy fácil, pero seguro que puede adaptarse a casi cualquier aula o puerta (¡hay que aprovechar las puertas!) ¿Qué opináis? ¿Os convence?

domingo, 18 de septiembre de 2016

ClassDojo: Usa la cabeza para subir de nivel

Ahora mismo estoy aplicando en clase la dinámica de los Super Mejoradores de WBT ambientada con los monstruitos de ClassDojo. Como cada alumno tiene su propio avatar resulta más personalizado. Unicamente cambian el cinturón cuando alcanzan el nivel.

En el grupo de Facebook de usuarios de ClassDojo alguien comentó que empleaba a Mojo como soporte para el sistema de cinturones, pero que lo hacía cambiando la cinta de la cabeza. Así que, ni corto ni perezoso, decidí crear las plantillas para llevar a cabo este sistema en un futuro o para proponérselo a algún compañero. Dicho y hecho:


Los alumnos van poniendo a Mojo, el personaje de ClassDojo, la cinta del color que les corresponde. El objetivo, obviamente, es ponerle a su Mojo, la cinta negra, que indica que es todo un experto.

He preparado otra versión con todas las cintas en blanco, por si queremos que las pinten los alumnos o si deseamos emplear otra gama de colores.



miércoles, 31 de agosto de 2016

WBT: Plantilla para el Marcador de aula

Como ya se ha detallado, la metodología WBT emplea diferentes recursos para aumentar la motivación y la implicación del alumnado con las dinámicas del aula. Una de esas herramientas es el Marcador, o Marcador Infinito, del que podéis leer su modo de uso aquí.
Como es un elemento que se encuentra presente en el aula durante buena parte del curso, si no toda, decidí dedicar algo de tiempo a diseñar uno que me gustase y que fuese visualmente sencillo pero, al mismo tiempo permitiese reforzar la idea de "marcador" y no solamente la de algo dibujado en la pizarra.
Dado que el marcador evoluciona conforme sube de nivel he tenido en cuenta este aspecto para incluirlo en el diseño, de modo que se le pueden añadir "power ups" como el uso del dado y de la ruleta en los niveles correspondientes.
Después de darle un par de vueltas me ha quedado algo así:

Como se puede ver en el ejemplo el Marcador tiene los apartado habituales para el conteo de puntos pero además añade algunos espacios. Uno de los que me interesaba más era el correspondiente a las Victorias de Clase, para así poder llevar la cuenta a lo largo de los días. Cada 10 Victorias de Clase, la clase y el Marcador suben de nivel.
El espacio para anotar el Nivel del marcador es fundamental, dado que la motivación de los alumnos es alcanzar el máximo nivel a lo largo del curso ¿qué hay mejor que un número bien grande y visible para que sepan en que nivel se encuentran?
En el marcador infinito hay dos elementos externos que comienzan a usarse cuando los alumnos alcanzar el nivel correspondiente: el dado y la ruleta. Lo divertido del uso del marcador es que los alumnos no esperan estos "power ups" así que pense en crear un espacio vacío y unos dibujos o etiquetas que añades o pegas en el marcador (con blu tack, celo o lo que sea) cuando ese complemento se activa. Si decides hacer alguna modificación al sistema y crear tus propios Power-ups resulta muy sencillo ir acumulandolos uno al lado del otro en el espacio correspondiente. Este es el motivo por el que no he compartimentado es espacio de los complementos activos, para dejarlo abierto a futuras novedades. Así los alumnos no saben cuántos power-ups pueden aparecer. La maravillosa incertidumbre.
A continuación os presento el Marcador tal y como lo he preparado para imprimir. He puesto los elementos a un lado para pintarlos y recortarlos aparte, o para fotocopiarlos en hojas de colores, cada uno como vea. Pulsa sobre la imagen para descargarla:


El marcador en sí está pensado para ser usado en tamaño A3, plastificado y escribir en él con rotulador de pizarra. De este modo podéis ponerlo en la parte de la clase que más cómoda os resulte y no ocupar espacio de la pizarra.
Si preferís pintar el título de color os dejo una versión más adecuada


Dos consideraciones más. La primera es que he pensado en comenzar el Marcador con un nivel 0 en el que no se usa todavía el dado. La segunda es que, cuando en el nivel 3 se añaden las secciones de Chicos y Chicas, pegaré una cartulina o dos post-it por detrás y dibujaré la línea horizontal con rotulador permanente (se borra con alcohol sin dejar marca). En la imagen a continuación podéis ver a qué me refiero:


Creo que eso es todo, espero que os resulte útil y, si a alguien se le ocurren otras modificaciones, usos o consideraciones, que no dude en decirlo en los comentarios y así nos beneficiamos todos.

sábado, 27 de agosto de 2016

Nueva página Whole Brain Teaching España

¡Ya está hecho!. Después de varias entradas acerca del método Whole Brain Teaching en este blog, de realizar el juego Wibby de acreditación online, de traducir los artículos de la web original y de crear una página de Facebook al respecto el proyecto ha adquirido la suficiente entidad como para que sea necesario darle un espacio propio.

La idea ha sido crear un espacio semi-oficial donde traducir el contenido de Whole Brain Teaching y dejar para este blog las valoraciones personales, resúmenes propios y cuestiones relacionadas con aspectos más específicos. El nuevo sitio dispone de todo el contenido que ya había traducido aquí y algunas cosas nuevas. Poco a poco, conforme Coach B me vaya indicando, iremos añadiendo más. Ha sido una oportunidad, además, para ponerme en contacto con él, lo cual me produce una enorme alegría.

Así pues estoy muy contento de presentaros Whole Brain Teachin España y quiero animaros para que la visitéis y la deis a conocer a todo el mundo.


viernes, 26 de agosto de 2016

WBT: Creación de Superláminas


Como ya expliqué en la entrada correspondiente, las Super Láminas (del original "Power Pix") nos permiten trabajar los conceptos básicos de una asignatura a lo largo de todo el curso para evitar que se olviden conforme avanzamos contenidos nuevos.

Además de lo expuesto, las Super Láminas vinculan cada concepto con una imagen, un texto, un color y un gesto, ampliando el rango de estímulos que pone en juego el alumno al manejar dicho concepto; favoreciendo su aprendizaje.

En numerosas aulas WBT la Super Lámina se presenta primero en la pizarra. Durante un tiempo se muestra allí expuesta y se repite con frecuencia. Cuando el profesor considera que el concepto está prendido retira la lámina de la pizarra y la coloca en un corcho o apartado de la clase. Esta acción se va repitiendo a lo largo del curso, así que las láminas se van acumulando. Para organizarlas creamos una cuadrícula con números y letras, como el "Hundir la flota", de modo que, en cualquier momento, resulta sumamente sencillo preguntar a los alumnos A3. Ellos deben mirar la Super Lámina que corresponde a la fila y columna indicada, decir en voz alta la pregunta, la respuesta y realizar el gesto correspondiente.

La cuestión es que, obviamente, las Super Láminas disponibles en la web Whole Brain Teaching están en inglés así que los profesores que queramos trabajar esta metodología en español tenemos que crearnos las nuestras.

Yo ya he comenzado creando las que necesito para el próximo curso. Podéis verlas y descargarlas a continuación:

-Super Láminas Matemáticas 2º Primaria.


-Super Láminas Lengua 2º Primaria.


Como es lógico, diferentes profesores pueden estar interesados en trabajar diferentes conceptos, diferentes cursos, etc. así que aprovecho para poner a vuestra disposición las imágenes de base para crear vuestras propias Super Láminas con cualquier programa de edición de texto o de imágenes. Podéis descargar las imágenes pulsando sobre ellas.




miércoles, 10 de agosto de 2016

WBT: Los 7 magníficos

A pesar de que las estrategias de Whole Brain Teaching no son excesivamente complejas, al principio puede echar para atrás descubrir la gran cantidad de recursos que hay a nuestra disposición para transformar nuestra práctica educativa.
Es normal preguntarse si uno debe comprenderlo todo antes de comenzar, si hay algo que sea más importante que el resto o si hay un orden de prioridades. La buena noticia es que en Whole Brain Teaching hay algo llamado "Los 7 magníficos" (en el original "The big 7"), siete elementos clave a la hora de trabajar una enseñanza que implique todo el cerebro. Estos 7 elementos fundamentales, que hemos tratado ya en diferentes entradas y que conocemos de sobra, son:

  1. Clase-Sí (El captador de atención o reclamador de atención)
  2. Las Reglas de clase (El organizador)
  3. Enseñad-De acuerdo (El Activador del cerebro al completo)
  4. El Marcador (El motivador)
  5. Ojos y manos (Enfoque)
  6. Espejo (El unificador)
  7. Cambio (El implicador)

Aprende y pon en marcha estas 7 estrategias fundamentales y disfrutarás de una clase Whole Brain Teaching.