Y no me refiero a aquella que encontramos dentro del sistema educativo sino a aquella que define como me gustaría que fuese:
"Una educación lenta, emocional, cooperativa, democrática, manipulativa, divertida..."
Eternamente en proceso.
domingo, 19 de agosto de 2012
Definición Educativa
martes, 31 de julio de 2012
Que relación establezco entre Educación y Emoción
La palabra Educar, según la Wikipedia, tiene dos posibles etimologías (la RAE sólo contempla la segunda). En la primera de ellas, el origen es el término del latin educere "sacar, extraer". Partiendo de esta base, el educador es el responsable de sacar o extraer del educando lo que está en su interior para hacerlo visible, para revelarlo, para mostrarlo. ¿Extraer el qué?
La segunda opción es la que fija su origen en el término educare, "formar, instruir", que es el recoge la RAE expresándolo en su primera acepción como "dirigir, encaminar, doctrinar". El educador es el encargado de guiar o marcar un rumbo, enseñar el camino. ¿Para qué?
La palabra emoción, etimológicamente, viene del latín emotĭo, que significa "movimiento". Podríamos decir que la emoción es algo que nos mueve, un impulso que nos dirige. Se relacionan con la forma que tenemos de relacionarnos y de entendernos a nosotros mismos y a la realidad que nos rodea. Mueven nuestra conducta según las gestión o la falta de la misma que hagamos de ellas.
Educación emocional podría ser el proceso mediante el cual cogemos las emociones (que no suelen ser objeto de demasiada atención en nuestro desarrollo) sacamos a la luz su presencia y la importancia que tienen en nuestra vida para aprender a extraer la información que nos proporcionan, su significado, y podamos emplearlas para dirigir o encaminar nuestra conducta de una forma positiva y provechosa en lo vital.
Empleando las preguntas del principio, la educación es el proceso por el que sacamos a la luz nuestras emociones (¿extraer el qué?) y enseñamos la forma de gestionarlas de forma provechosa (¿para qué?).
Es un poco aprender a ser. Quiero decir que las emociones son algo que está presente en todas las personas y esta presencia se da durante toda su vida. El aprendizaje emocional comienza con nuestro nacimiento. Nuestras conductas se rigen por las emociones aún cuando nuestra capacidad de razonamiento aún está en pañales. El enfado, el miedo, la tristeza o la alegría son fácilmente reconocibles en un bebé.
Teniendo en cuenta su absoluta presencia y relevancia en nuestra existencia resultaría obvio que es esencial enseñar a las personas a manejarse de forma adecuada con ellas. Se puede expresar esta idea diciendo que a lo largo de mi vida no siempre me encontraré con una suma pero sí que es seguro que lo haré con emociones; las mías o las de los demás y que, por ello, es fundamental saber qué hacer al respecto.
Las personas somos seres emocionales (no únicamente pero opino que sí básicamente) por eso creo que un proceso educativo que se precie de ser completo debe partir de dedicar a esa faceta la atención y el tiempo que sean necesarios. Ser persona, y sobretodo ser una persona sana, pasa por cómo gestionamos nuestras emociones. Eduquemos a los niños a hacerlo desde pequeños. Participemos activamente en su proceso de aprendizaje emocional. Enseñémosles a sentir de forma constructiva. Demósles esa ventaja.
La formación del conocimiento, para mi, NO es lo primero.
Ni lo segundo.
Ya hablaré de eso.
miércoles, 18 de julio de 2012
Ideas que están II
Sea como sea (y a veces incluso sea cual sea) hay que tener una dirección, una idea, un principio o un punto hacia el cual ir. Y es responsabilidad de los padres (adultos a cargo, en general) definir, determinar y acordar esa dirección hacia la cual se va y que sirve para orientar y organizar todas las acciones que dentro de la familia (o el ámbito correspondiente) se han de llevar a cabo.
Hay que tener un plan.
Hay que tener un plan.
Ideas que están
En ausencia de normas los niños generan sus propias normas. En ausencia de hábitos los niños generan sus propios hábitos. El problema es cuando las normas y los hábitos que generan los niños no son los adecuados para su desarrollo.
Hay que proponer normas y hábitos. Asumir la responsabilidad que nos corresponde y aceptar el riesgo a equivocarnos en las normas y hábitos que propongamos; pero hay que estar presente en el proceso de conformación de las mismas.
jueves, 28 de junio de 2012
miércoles, 27 de junio de 2012
Ralph Waldo Emerson
"La recompensa por una labor bien hecha es haberla hecho"
La gratificación es intrínseca a la realización.
La gratificación es intrínseca a la realización.
El valor de una explicación
No le explico a mi hijo de tres meses porque debe mamar del pecho de su madre. No le explico a mi hijo de tres meses porque debo bañarlo periódicamente. No le razono a mi hijo de tres meses que no puede arrojarse al vacío desde mi regazo. No le explico a mi hija de año y medio porqué debe comer de todo, ni espero a que entienda que dormir es necesario para su salud. Entre otras cosas porque aún no puede entenderlo. Si no lo entiende no dejo de acostarla hasta que ella ve la razón de todo eso. Soy adulto y debo entender todo eso por ellos hasta que llegue el momento en que ellos lo hagan por sí mismos. No puedo dejar que mi hijo no mame si no lo entiende, no puedo dejar de bañarlo porque no entienda los motivos por los que lo hago, no puedo dejar que se arroje al vacío porque no tenga consciencia del peligro, no puedo dejar de dar alimentos variados a mi hija porque desconozca lla importancia en su desarrollo de la variedad nutricional, no puedo dejarla despierta toda la noche porque no entienda que el descanso es necesario.
Cuando la explicación no es lo que condiciona que algo deba hacerse o no, la gestión de la energía que se gasta en ella debería ser diferente.
¿De que sirve presentar la argumentación de tu vida a tu hijo para explicarle porqué es importante lavarse los dientes si en realidad no es que no lo entienda, es que no quiere? ¿Vas a esperar a que quiera o a que lo entienda para acostumbrarle a que se los limpie?
Creo que hay que explicar a los niños porqué hacemos las cosas pero no esperar a que lo entiendan para enseñarles a hacerlas o pedirles que las hagan. El entendimiento y la responsabilidad del adulto es entender las razones por ellos hasta que ellos sean capaces de ser responsables por sí mismos. Por eso somos nosotros los adultos y por eso la responsabilidad de la educación y el cuidado de los menores es nuestra y no de ellos: porque ellos aún no son capaces de tomar decisiones responsables y maduras en relación a su propio bienestar. Lo que son es niños, no miniadultos.
Creo que hay que explicar a los niños porqué hacemos las cosas pero no esperar a que lo entiendan para enseñarles a hacerlas o pedirles que las hagan. El entendimiento y la responsabilidad del adulto es entender las razones por ellos hasta que ellos sean capaces de ser responsables por sí mismos. Por eso somos nosotros los adultos y por eso la responsabilidad de la educación y el cuidado de los menores es nuestra y no de ellos: porque ellos aún no son capaces de tomar decisiones responsables y maduras en relación a su propio bienestar. Lo que son es niños, no miniadultos.
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